Puede usar las teclas derecha/izquierda para votar el artículo.Votación:1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (Sin votaciones aún)
LoadingLoading...

Welt

El terremoto de Japón provoca destrucción y muerte, y desata el temor a un desastre nuclear

Tokio, 14 mar (EFE).- El seísmo de 8,9 grados en la escala de Richter que sacudió Japón el viernes 11, y que ha sido el mayor de su historia, provocó destrucción por doquier, miles de muertos y de desaparecidos, originó un tsunami con olas de hasta diez metros y desató el temor a un desastre nuclear.

Este movimiento telúrico ha registrado una magnitud superior al que en 1923 acabó con la vida de 140.000 personas y que alcanzó los 7,9 grados en la escala de Richter, según los informes oficiales.

El temblor se produjo a las 14.46 hora local (05.46 GMT) con epicentro en el Océano Pacífico, a 130 kilómetros de la costa de la provincia oriental de Miyagi y a una profundidad de 20 kilómetros.

Media hora más tarde, un segundo terremoto, de 7,4 grados en la escala de Richter, se registró al sur, también con epicentro en el Pacífico, en esta ocasión a un centenar de kilómetros de la provincia de Ibaraki, y a 300 kilómetros de Tokio.

Numerosas réplicas, algunas de las cuales alcanzaron los 7 grados, se sucedieron a continuación, con el resultado de un tsunami, o maremoto, que afectó a buena parte de la costa oriental nipona.

El tsunami causó olas de hasta diez metros y se llevó por delante cientos de vehículos y casas en Sendai, una ciudad de un millón de habitantes donde las imágenes de televisión mostraron numerosos automóviles arrastrados por las aguas y la pista del aeropuerto anegada.

El temblor bloqueó además las líneas de telefonía móvil, alteró la señal de la televisión y dejó a varios millones de hogares sin electricidad, según la cadena de televisión NHK.

El metro de Tokio quedó suspendido tras la sacudida telúrica, al igual que el "Shinkansen", o tren bala, y el tráfico fue cerrado en los aeropuertos de Narita y Haneda.

Como consecuencia del terremoto, la metrópoli más poblada del mundo, con más de 30 millones de habitantes, se convirtió en un caos, ya que centenares de miles de personas se resguardaron en refugios y estaciones, o bien permanecieron en sus lugares de trabajo ante la imposibilidad de llegar a sus viviendas.

Otra de las consecuencias del terremoto ha sido el temor a un desastre atómico, aunque la empresa Tokyo Electric Power (TEPCO) aseguró hoy que la situación de emergencia ha finalizado en los reactores 1 y 2 de la central nuclear de Fukushima (noreste), que sufrieron problemas de refrigeración tras el seísmo.

La temperatura en ambos reactores ya ha bajado y es estable, por lo que ya no entrañan peligro, según TPCO, pero los problemas continúan en el reactor 3, después de que hoy se produjera una explosión por hidrógeno en su recipiente secundario de contención, que, según los especialistas, no dañó el reactor ni produjo una fuga masiva de radiactividad.

El sábado, una explosión similar afectó al reactor 1 y causó heridas leves a cuatro trabajadores, aunque dicho reactor, operativo desde 1971, y su recipiente primario de contención resultaron intactos, según los técnicos.

Los esfuerzos de los responsables de la central 1 de Fukushima, situada a unos 270 kilómetros de Tokio, se centran ahora en enfriar el tercer reactor, donde se trata de reanudar la inyección de agua marina para controlar su temperatura.

Las autoridades ordenaron el fin de semana evacuar un radio de 20 kilómetros en torno a central nuclear, aunque en el momento de la explosión de hoy había unas 500 personas que aún no habían abandonado sus hogares y que fueron trasladadas después a otro lugar.

El Gobierno aseguró hoy que los niveles de radiación a cinco kilómetros de la central eran similares a los de ayer y descartó la existencia de una fuga masiva.

Por otro lado, unos 2.000 cadáveres fueron encontrados en la costa oriental de Miyagi tres días después del terremoto, aunque el recuento oficial de la tragedia se mantiene de momento en más de 1.600 muertos y unos 1.400 desaparecidos.

Un millar de cuerpos sin vida se hallaron en la península de Ojika y otros mil aparecieron en la ciudad de Minamisanriku en la provincia de Miyagi, según informó la agencia Kyodo.

En esta comunidad costera, las autoridades todavía no han podido localizar desde el viernes a unas 9.500 personas, la mitad de la población.

Sin embargo, algunos medios creen que es posible que muchos de estos desaparecidos huyeran a tiempo a la vecina localidad de Tome.

La cifra oficial de 1.627 fallecidos también excluye a unos 300 cadáveres constatados pero que todavía tienen que ser recuperados por los equipos de rescate en Miyagi, la provincia más afectada por el seísmo.

Hasta el momento, más de 400.000 habitantes de distintos pueblos y ciudades han sido evacuados por el desastre, que ha supuesto la mayor crisis de Japón desde la II Guerra Mundial, según el primer ministro, Naoto Kan.

pdf {global[_AB_EXTRA_TRANSCRIPCION]}

Noticias relacionadas