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¡Oh, cielos, olvidé la dentadura y el corta-césped…!

El despiste, las prisas, o la presión contribuyen a que los seres humanos dejemos olvidados por ahí objetos como la cartera, el paraguas, o el bolso, pero no es tan corriente perder por falta de atención la dentadura postiza, una silla de ruedas, o un corta-césped.

Pero, por raro que parezca, las oficinas de objetos perdidos cobijan esos y otros enseres como audífonos, tablas de surf, palos de golf, guitarras o televisores, que, en principio, parece impensable olvidadar en el taxi, el metro, los servicios del aeropuerto o cualquier otro lugar público.

Lo habitual es perder el teléfono móvil, las llaves o las gafas, pero también es humanamente posible dejar abandonada una bombona de butano, unas muletas, un ladrillo o una bicicleta en perfecto estado. En las terminales de aeropuertos, Barajas, por ejemplo, se estima que mensualmente más de trescientas personas olvidan el cinturón de la ropa al pasar por los controles.

En Madrid, no solo hay ciudadanos despistados, distraídos o de memoria frágil sino también despegados de sus cosas, a la vista del número de objetos perdidos almacenados en la oficina de objetos perdidos del Ayuntamiento de Madrid: más de 90.000.

En el transporte público y las terminales de aeropuertos   

Sólo en el último año, el Ayuntamiento recibió unos 50.000 objetos encontrados en vías públicas, en taxis, autobuses o trenes, informaron a Efe fuentes de esas dependencias. En el último año, solo unas 12.000 personas recuperaron lo que habían perdido.

Los mostradores de objetos perdidos de AENA reciben cada mes unos 350 cinturones, 200 gafas, 100 teléfonos móviles y 50 ordenadores, objetos que si no son reclamados en los siete primeros días después de su pérdida también se depositan en el Ayuntamiento.

Nos distraemos incluso en el cuidado de objetos valiosos, como las escrituras de una propiedad que fueron devueltas a su titular, o un maletín con 17.000 euros en metálico que fue hallado por el conductor de un autobús municipal y felizmente recuperado por su dueña.

Los objetos que primero se reclaman son los que tienen valor sentimental y aún así de los 30.375 objetos que fueron encontrados el pasado año en las estaciones del metropolitano de la capital, sólo 5.871 objetos fueron recogidos por los propietarios, según datos facilitados a EFE por fuentes de la oficina de objetos perdidos del Metro de Madrid.

EFE/Practica Español

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