Puede usar las teclas derecha/izquierda para votar el artículo.Votación:1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (1 votos, promedio: 5,00 sobre 5)
LoadingLoading...

Ciencia

La vacuna de Oxford genera anticuerpos y células T contra la COVID-19

Londres / Durante los ensayos clínicos de la ya llamada vacuna de Oxford contra la COVID-19, aunque en realidad se llama ‘ChAdOx1 nCoV-19’, 1.077 voluntarios mostraron que una inyección les llevaba a producir anticuerpos y células blancas en la sangre para  combatir el virus, pero aún es pronto para determinar qué tiempo de cobertura tiene. 

La vacuna parece “segura” y “entrena” el sistema inmunológico, según revelan los hallazgos de las primeras fases del estudio, divulgados hoy lunes por “The Lancet”, aunque todavía sean necesarios ensayos a mayor escala para determinar si el fármaco, que puede estar listo en septiembre,  protege a largo plazo. 

El virus que resfría a los chimpancés

La vacuna denominada ChAdOx1 nCoV-19, que está siendo desarrollada a una velocidad sin precedentes, está hecha a base de un virus genéticamente fabricado que ocasiona el resfriado común en chimpancés.

Los científicos lo han modificado en gran manera de forma que no pueda ocasionar infecciones en personas y para que se asemeje más al coronavirus.

Lo han hecho transfiriendo las instrucciones genéticas para la llamada “proteína del pico” del coronavirus -la herramienta clave que este emplea para invadir las células de humanos- a la vacuna que están desarrollando.

De esta manera, esta vacuna se parece al coronavirus y el sistema inmune puede aprender la manera de luchar contra él.

Los tiempos de la inmunidad y los efectos secundarios

Pese a la relevancia de estos primeros descubrimientos, los expertos han alertado de que el estudio no lleva operativo el tiempo suficiente como para comprender si ofrece inmunidad a largo plazo.

En cuanto a los efectos secundarios, los científicos determinaron que existen si bien no se consideran peligrosos.

En sus ensayos detectaron que un 70 % de las personas que participaron en el estudio desarrollaron fiebre o dolor de cabeza aunque esos síntomas pudieron ser tratados con paracetamol.

Los resultados prometen 

“Todavía hay mucho trabajo por hacer antes de que podamos confirmar si nuestra vacuna ayudará a controlar la pandemia de la COVID-19, pero estos resultados preliminares son prometedores”, resaltó hoy Sarah Gilbert, de la Universidad de Oxford.

Por su parte, el primer ministro británico, Boris Johnson, dijo en un mensaje en Twitter que estos hallazgos constituyen “una noticia muy positiva” y elogió a los “brillantes y pioneros científicos e investigadores de la universidad de Oxford”.

“No hay garantías, aún no estamos ahí y serán necesarios más ensayos, pero esto es un paso importante en la dirección correcta”, subrayó el líder conservador.

Gran parte de la atención en el desarrollo de los antídotos al coronavirus hasta la fecha ha versado en los anticuerpos, que son solo una parte del sistema de defensa inmunológico.

Las células T

Las vacunas que se consideran efectivas inducen a la vez tanto a los anticuerpos como la respuesta de las células T, un tipo de células blancas de la sangre que ayudan a coordinar el sistema inmunológico y pueden detectar qué células han sido infectadas y destruirlas.

El estudio mostró que el 90 % de las personas desarrolló anticuerpos neutralizadores tras serles inyectados una dosis y se dio dos dosis a tan solo diez personas, de las cuales todas produjeron más anticuerpos neutralizadores.

Andrew Pollard, del grupo investigador, dijo hoy a la BBC que si bien los resultados son “extremadamente prometedores”, la pregunta “clave” ahora es “si la vacuna funciona” como antídoto y, en este sentido, hay que esperar.

Hay dos tipos de linfocitos, los linfocitos que generan anticuerpos, llamados linfocitos B, y los que ayudan a destruir los tumores, llamados linfocitos T. 

R-Pharm anuncia que producirá y exportará desde Rusia la vacuna de Oxford 

La farmacéutica rusa R-Pharm ha llegado a un acuerdo con la anglo-sueca AstraZeneca para producir en Rusia la vacuna contra la COVID-19 que desarrolla la Universidad de Oxford y suministrarla después a entre 30 y 50 países, señaló hoy el presidente de la compañía, Alexéi Repik.

“Formalizamos nuestra intención en forma de un acuerdo suscrito sobre la producción y el suministro de una vacuna desarrollada por AstraZeneca y la Universidad de Oxford, utilizando las capacidades tecnológicas de R-Pharm para implementar el proyecto”, afirmó en declaraciones a la cadena de televisión pública Rossía 24.

“Es más, R-Pharm actuará como un tipo de centro para los suministros de la vacuna a un gran número de países, de 30 a 50, incluidos países de Oriente Medio, del sudeste de Asia, de Europa y naturalmente de (la postsoviética) Comunidad de Estados Independientes (CEI) y Rusia”, afirmó Repik.

(20 julio 2020, EFE/PracticaEspañol)

Noticia relacionada


Noticias al azar