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“Me acongoja pensar en el fin del consumo de bienes espirituales” (José E. Pacheco)

“Me acongoja pensar en el fin del consumo de bienes espirituales” es una frase del poeta mexicano José Emilio Pacheco (1939-2014), Premio Cervantes 2009, también ensayista y traductor, que, entre otras, escribió las novelas Morirás lejos (1967), El principio del placer (1972) y Las batallas en el desierto (1981), así como los libros de poesía Miro la tierra (1987), Siglo pasado (2000) y Como la lluvia (2009).

 


José Emilio Pacheco se definió a sí mismo en un homenaje por su 70 cumpleaños como “un observador consternado, que opta por la cobardía ante los acontecimientos en su país y en el mundo”. 

Se definía también como un pesimista: “Escribo sobre lo que veo y lo que veo no es para sentirse optimista. Ahora hay un nuevo matiz que no existía antes, una crueldad nueva” (se refería a la violencia en Ciudad de México).

El autor mexicano afirmaba que escribir poesía “es una forma de resistencia contra la barbarie”, la misma que encontraba a diario, según confesó, en una Ciudad de México.

Miembro del Colegio Nacional mexicano desde 1986 y creador emérito en 1994 del Sistema Nacional de Creadores Artísticos (SNCA), fue director y editor de colecciones bibliográficas y diversas publicaciones y suplementos culturales e investigador del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Editó “La antología del Modernismo” y obras de autores como Federico Gamboa y Salvador Novo; tradujo a Samuel Beckett, Oscar Wilde,  Tennesse Williams, T.S. Eliot o Marcel Schwob y fue docente en Universidades de EE.UU., Canadá y Reino Unido.

Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana 2009, el José Donoso y el premio Lorca de Poesía. Recibió también, en vida, el Premio Nacional de Periodismo Literario (1980); Premio Nacional a la trayectoria ensayística Malcolm Lowry (1991); Premio Nacional de Lingüística y Literatura (1992); Premio Internacional Octavio Paz de Poesía y Ensayo (2003), así como la Medalla de Bellas Artes de Ciudad de México.

Así leía Pacheco las primeras líneas de Don Quijote, en 2010:


EFE/Practica Español

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