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Mundo

Confirman que la niña acusada de blasfema en Pakistán es discapacitada mental

Las autoridades paquistaníes han confirmado que la niña cristiana encarcelada por blasfemia contra el islam es discapacitada, lo cual favorece su liberación pero no la exime del riesgo de represalias a manos de integristas.

Un informe médico oficial constata que la niña es menor de 14 años -algo puesto en duda por sus delatores y por algunos policías- y que sufre un retraso mental, dijo a EFE el director de la Liga Interconfesional de Pakistán (APIL), Sajid Ishaq. 

El dictamen médico oficial ha sido remitido al Tribunal para ser validado por expertos judiciales y “por razones de seguridad”  la audiencia del caso en el Alto Tribunal de Islamabad prevista para hoy martes 28 de agosto ha sido pospuesta al próximo jueves, treinta, añadió Sajid Ishaq.

El caso de Rimsha Masih, que fue acusada de quemar material sagrado por sus vecinos del depauperado suburbio de Mehrabadi, en Islamabad, ha vuelto  a poner de actualidad los abusos cometidos a causa de la vigente regulación de la blasfemia en Pakistán.

El suceso ha provocado reacciones de condena tanto de sectores de la sociedad civil paquistaní como en el exterior, donde portavoces oficiales de Francia o Estados Unidos y organizaciones de derechos humanos han criticado la detención.

En su día, la familia de Rimsha alegó que sufría algún tipo de discapacidad psíquica, pero no hubo ninguna confirmación oficial, y además se levantaron dudas sobre la edad de la niña; algunos policías llegaron a sugerir que tenía hasta 16 años.

La niña pakistaní está encarcelada en una prisión para adultos, donde cumple condena un policía integrista.    

La confusión creció alimentada por el hecho de que en Pakistán es habitual entre las clases humildes desconocer la edad propia o la de los familiares, de manera que la niña -ahora oficialmente “menor de 14 años”- fue encarcelada en una prisión para adultos.

La niña se encuentra en la cárcel de Adiala, en Rawalpindi, una ciudad vecina a Islamabad.

En esa misma prisión cumple su condena Mumtaz Qadri, un policía integrista que hace año y medio asesinó ante decenas de personas a un destacado político liberal paquistaní, Salman Tasir, por criticar las leyes contra la blasfemia.

Fuentes policiales citadas por el rotativo local The News  han desvelado que los agentes que detuvieron a Rimsha y realizaron la denuncia lo hicieron coaccionados por una turba de exaltados que rodearon la comisaría de Islamabad en la que estaba detenida la niña.

“Esperamos que tras la publicación de ese informe Rimsha pueda salir libre, incluso absuelta de los cargos, esta misma semana”, dijo Sajid Ishaq, quien sin embargo recordó el peligro que acecha a la niña y a su familia.

Unas 600 familias vecinas de la niña pakistani escondidas por miedo a las turbas.

Muchos acusados de blasfemia, sus familiares e incluso sus vecinos mueren a manos de sus delatores que, pese a una sentencia absolutoria, se toman la justicia por su mano.

Según diversas versiones, la niña salió a buscar papel para usar como combustible en su hogar y recogió por error unos escritos con versos del Corán, concretamente del Qaida Nurani, un método para aprender a leer el libro sagrado musulmán.

Tras el incidente, ocurrido el pasado viernes 18 de agosto, la niña fue detenida y su familia tuvo que huir y ser protegida “en un lugar seguro lejos de Islamabad”, dijo a Efe el sacerdote Emmanuel Yusuf, del arzobispado de Lahore.

Por su parte, muchos vecinos -“unas 600 familias” según Sajid Ishaq- de la familia de Rimsha huyeron por miedo a las turbas de exaltados integristas y la mayoría no han vuelto aún a sus domicilios.

Es posible que los vecinos de la niña puedan volver progresivamente a sus viviendas, pero el destino de Rimsha y su familia parece sellado.

“Ya no podrán vivir en este país, es demasiado peligroso”, dijo Ishaq, quien afirmó que, si es liberada, su organización puede brindar a la niña un refugio temporal, aunque la única opción segura a largo plazo para ella y su familia y es irse del país.

La legislación antiblasfemia fue establecida en el período de dominación británica para prevenir choques religiosos, pero fue en la década de 1980 cuando una serie de reformas al amparo del dictador Zia ul Haq dio alas a los extremistas para abusar de la ley.

Por Pau Miranda/Islamabad/EFE

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